Las abejas, cuando guardan la miel,
tienen que resolver varios problemas. Necesitan guardar la miel en celdillas
individuales, de tal manera que formen un mosaico sin huecos ni salientes entre
las celdillas, ya que hay que aprovechar el espacio al máximo.
Solo podrían hacerlo con triángulos,
cuadrados y hexágonos. ¿Por qué eligieron los hexágonos si son más difíciles de
construir?
La respuesta es un problema del
perímetro. Entre todos los polígonos regulares con el mismo perímetro,
encierran más área aquellos que tengan mayor número de lados. Por eso, la
figura que encierra área para un perímetro determinado es el círculo, que posee
un número infinito de lados.
Por eso las abejas construyen sus
celdillas de forma hexagonal, ya que, gastando la misma cantidad de cera en las
celdillas, consiguen mayor superficie para guardar su miel.
Y la pregunta es: “¿Quién les enseñó
esto a las abejas?”
Las abejas, en virtud de una cierta
intuición geométrica, saben que el hexágono es mayor que el triángulo y que el
cuadrado y que podrá contener más miel con el mismo número de material.
Bibliografía: http://bloggeometriapcc.blogspot.com/2015/11/blog-post_74.html

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